El Disenso como base de la Auténtica Actitud Política Nacionalista
- Secretaría de Doctrina JNP

- 13 feb
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…la disidencia práctica pasa necesariamente por el ejercicio cotidiano de la virtud, no realizado en forma burocrática sino de manera generosa y sacrificada. Romper diariamente con las solicitaciones del sistema y el medio ambiente es una forma de ascesis. Heidegger dice por ahí, hablando de cómo liberarse de la técnica «podemos usar los objetos técnicos, pero podemos dejarlos ahí descansar, desembarazarnos [Loslassen] y tener serenidad [Gelassenhait] para con las cosas».
La disidencia como virtud resulta de un hábito creado por la repetición de actos de resistencia al sistema corruptor que anula al hombre mediante la televisión y la masificación, y lo reduce a la bestialidad.
[…]
El consenso y sus cultores [los partidos y sus lobbies, que toman decisiones “consensuadas”, en nombre del pueblo, pero sin el pueblo, y la mayor parte de veces contra el pueblo], la izquierda progresista y el neoliberalismo, siempre han quedado atados a la idea de contrato social, por eso hoy los más atrevidos y “revolucionarios” proponen un nuevo contrato social, como solución a los problemas actuales.
El disenso práctico-político hoy se plantea desde la comunidad o mejor dicho, desde las comunidades, es decir, aquellos conjuntos de hombres que no solo comparten leyes, lenguas y creencias, sino también valores y vivencias históricas –luchas por Ser en el mundo– que son las respuestas que tienen que dar, y de hecho lo están haciendo, punto a punto al modelo de one world. Porque ante un modelo totalizante no sirven las respuestas parciales sino corresponden respuestas totalizadoras, holísticas se dice hoy, respecto del hombre, el mundo y sus problemas.
Son las instituciones que la comunidad ha ido creando, construyendo, las que hoy responden, incluso a pesar de ellas, a las necesidades que el Estado privatizado ha dejado sin resolver. Son las que, de alguna manera, conservan y restañan el tejido social desgarrado en mil pedazos por la privatización del gobierno y la política.
Privatización que se explica, porque los gobiernos y los partidos políticos han travestido su finalidad y trabajan para los intereses de los lobbies, sea ejecutando políticas, sea sancionando leyes contrarias al bien común general del pueblo que los llevó al poder.
Reinstalar la solidaridad en el seno de la comunidad es el primero y más eficaz de los remedios a la cretinización de la vida pública y ello sólo es posible con la reiteración habitual de actos solidarios hasta crear una segunda naturaleza en el hombre descastado de la sociedad postmoderna.
En: Buela, Alberto (2011). Metapolítica II, La Implantación de lo Nacional y el Disenso. p.23-24.

Atte. Secretaría de Doctrina y Programa Político




