La tarea pendiente de consolidar una Democracia Nacionalista
- Secretaría de Doctrina JNP

- 11 abr
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«La consolidación de la democracia se inicia en la década del 90, como reacción a los años 70 en que la mayoría de los países de la región mantenían gobiernos de facto [...]. No obstante, las democracias en algunos países de América Latina vuelven a mostrar sus debilidades en una confrontación dramática entre los objetivos deseados y declarados y una realidad que se deteriora. El problema común a sus países es que la búsqueda de estabilidad en ellos, debido a las crisis políticas, económicas y sociales, agudizadas por la violencia, no termina... Lo evidente es que resulta imperativo perfeccionar los instrumentos de la democracia representativa. De lo contrario lo que en realidad se estaría incubando, en los inicios de la era pos Guerra Fría, sería lo que comienza a ser calificado como DEMOCRACIA DE BAJA INTENSIDAD[*].»—Gral. Div. EP (r) Edgardo Mercado Jarrín. La geopolítica Latinoamericana en el siglo XXI.
*Democracia de baja intensidad: sistema político donde existen instituciones democráticas formales, pero carecen de sustancia real. Se caracteriza por el debilitamiento de derechos sociales, clientelismo, alta desafección ciudadana y una fuerte influencia de las élites, resultando en un gobierno "procedimental" que no responde a las demandas populares.

Atte. Secretaría de Doctrina y Programa Político




